El embarazo trae consigo una serie de cuidados sobre la mujer. Si conduces habitualmente y estás en la dulce espera, la recomendación es mantenerte tras el volante solo hasta la semana 36, cuando el vientre ha alcanzado un tamaño considerable y se cuentan los días para el parto.
Cada caso es distinto al otro, por eso conviene prestar atención a las molestias producidas antes del periodo señalado. Dolor en el vientre, incomodidad al sentarse (mala postura) o, el roce de la tripa con el volante, puede significar que necesitas la ayuda un nuevo conductor.
Mientras manejes tu auto procura estar cómoda, el aibarg (sistema de seguridad) no debe impactar en tu cuerpo en caso se utilice, la distancia aproximada será de unos 30 cm entre el volante y tu busto. Asimismo, el cinturón de seguridad debes ubicarlo a la altura de la pelvis para que no presione tu abdomen.
Consulta con tu ginecólogo en caso presentes molestias, nadie mejor que él para ayudarte a tratar cualquier dificultad relacionada a tu embarazo.


