Amniocentesis

Amniocentesis, ¿sí o no?

La amniocentesis es una prueba médica invasiva que determina la presencia de enfermedades congénitas o genéticas en nuestro bebé. Tras unos resultados del Triple Screening positivos, la prueba de la amniocentesis supone el paso definitivo a la hora de diagnosticar Síndrome de Down o espina bífida, entre otros desórdenes. Sin embargo, el carácter invasivo de esta prueba hace que todas las madres se hagan la misma pregunta: Amniocentesis, ¿sí o no? ¿Qué será mejor para el futuro bebé?

Amniocentesis, ¿sí o no?

¿Es la amniocentesis obligatoria?

Debido a los posibles riesgos de la amniocentesis, la prueba de la amniocentesis es voluntaria. Este examen supone un 1% de riesgo de aborto espontáneo; un porcentaje mínimo que, sin embargo, hace que las futuras mamás se lo piensen dos veces antes de realizar la amniocentesis. Aunque la amniocentesis no es obligatoria, sí es un método infalible para detectar la presencia de enfermedades del tubo neural en nuestro bebé, confirmar que sus pulmones se están desarrollando correctamente e identificar posibles infecciones uterinas.

En cualquier caso, es la madre la que en última instancia ha de valorar las ventajas y desventajas de la amniocentesis y tomar una decisión. Nuestro consejo es que consultes todas las dudas que puedas tener a tu médico y decidas si hacer la amniocentesis o no con toda la información sobre la mesa. Decidas lo que decidas será lo correcto.

Alternativa a la amniocentesis

¿Por qué debemos esperar al segundo o tercer trimestre del embarazo -con la ansiedad que ello conlleva- para saber si nuestro bebé sufre deficiencias congénitas? Algunos investigadores están trabajando en una prueba alternativa a la amniocentesis que consiste en un análisis de sangre prenatal durante los primeros meses del embarazo. Gracias a esta alternativa a la amniocentesis se podrá detectar las anomalías genéticas (sin arriesgar la vida del bebé) y se obtendrán los resultados mucho antes.

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