Embarazo de riesgo

El embarazo de riesgo es aquél en el que hay más probabilidades de que el niño y en algunas ocasiones también la madre tengan algún problema. Aunque el término suena preocupante, no siempre que existe un embarazo de riesgo hay complicaciones, sino que lo importante es que se lleven un control y unos cuidados especiales.



Cualquier embarazada, presente factores de riesgo o no, debe someterse a un control prenatal para asegurar su buen estado de salud y el correcto desarrollo del bebé. En un embarazo de riesgo, estos controles han de ser más exhaustivos y realizarse con mayor frecuencia.

En un embarazo de riesgo es habitual necesitar más reposo, asistir a controles médicos más frecuentes y seguir en todo momento las indicaciones de un médico.

¿Cuáles son los factores para determinar un embarazo de riesgo?

Existen determinadas causas o complicaciones en el embarazo que provocan que tanto el bebé como la futura madre tengan más probabilidades de sufrir problemas, o incluso de que el embarazo termine en aborto. Comentamos las más relevantes:

  • Embarazo múltiple

    Las mujeres que esperan gemelos tienen más probabilidades de tener un parto prematuro o de tener bebés con peso reducido. Por eso, deben disminuir su actividad y someterse a controles médicos con mayor regularidad. Es importante que durante el día dediquen varios momentos al reposo, y también se recomienda evitar desplazamientos muy largos. Las precauciones que se deben tomar aumentan cuando se esperan tres hijos o más.

  • Embarazo adolescente

    Las madres jóvenes están expuestas a más peligros durante la gestación, debido a que su organismo no ha alcanzado todavía la madurez completa (especialmente, en menores de 15 años). Además, también hay otros factores que influyen, como el modo de vida o la falta de información. Esto provoca que en embarazos adolescentes sea más común sufrir complicaciones como parto prematuro o malformaciones del feto. Para evitarlo, se recomienda siempre que las embarazadas muy jóvenes reciban un adecuado seguimiento médico.

  • Embarazo a partir de los 38 o 40 años de edad

    Cada vez es más común que las mujeres tengan su primer hijo a edades más avanzadas. Tener un hijo a partir de los 35 años ya no es ninguna rareza, y en la mayoría de casos los embarazos se desarrollan de manera normal y los bebés nacen totalmente sanos. Sin embargo, a partir de los 40 años se recomienda llevar una vigilancia estricta, sobre todo para detectar posibles malformaciones como anomalías cromosómicas, cuya frecuencia aumenta con la edad. Las embarazadas de mayor edad presentan asimismo más probabilidades de padecer diabetes, hipertensión o de desarrollar un fibroma. Los riesgos de parto prematuro y aborto también son más altos.

  • Embarazo en mujeres con abortos previos

    Haber tenido otros abortos previamente incrementa las posibilidades de que esto pueda volver a suceder. Por eso, las mujeres que hayan perdido algún bebé con anterioridad deben tener un mayor control médico. Por lo general, se considera un factor de riesgo haber tenido al menos tres abortos.

  • Embarazo en mujeres con enfermedades crónicas

    Las mujeres con enfermedades crónicas (diabetes, enfermedades cardiacas o renales, etc.) deben avisar a su médico desde el inicio del embarazo y, si es posible, incluso antes, en el periodo en que estén intentando quedar embarazadas. El objetivo es conocer los posibles efectos de la enfermedad sobre el embarazo, y al revés, cómo puede afectar el embarazo a la enfermedad, ya que en algunos casos la enfermedad podría empeorar y tener riesgos para la madre. Una embarazada con alguna enfermedad crónica debe someterse a una vigilancia y seguimiento rigurosos.

Sexo durante el embarazo

El sexo en embarazos de riesgo

Si tu embarazo está considerado de alto riesgo o existen situaciones especiales que podrían complicar tu situación. Infórmate.

Embarazo de riesgo bajo, medio, alto y muy alto

No todos los embarazos de riesgo implican los mismos peligros o problemas, sino que existen situaciones o condiciones que determinan si el riesgo es más o menos alto. En función de esta catalogación se establecen las pautas de control y seguimiento médico del embarazo.

Riesgos y complicaciones del embarazo

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Embarazo de riesgo bajo

Cualquier embarazo implica la posibilidad de algún riesgo. Aunque no se hayan detectado factores de riesgo, pueden surgir complicaciones, así que en este grupo se engloban todas las situaciones que no están mencionadas en los embarazos de riesgo medio y alto.

Embarazo de riesgo medio

Se consideran embarazos de riesgo medio aquellos en los que las mujeres tienen alguna característica o patología que, sin ocasionar de forma segura un peligro, sí que lo hacen más probable. Los principales factores de riesgo del nivel medio son los siguientes:

  • Anomalías pélvicas.
  • Obesidad no mórbida.
  • Mujer adolescente.
  • Mujer de edad avanzada.
  • Fumadora habitual.
  • Problemas de fertilidad previos.

Embarazo de riesgo alto

Son los casos en que existen mayores posibilidades de que aparezcan complicaciones y problemas durante el embarazo. Los principales factores de riesgo del nivel alto son:

Embarazo de riesgo muy alto

Son casos con factores de riesgo poco frecuentes pero con alta sensibilidad:

  • Crecimiento intrauterino retardado.
  • Malformación del feto.
  • Placenta previa.
  • Diabetes pregestacional.
  • Cardiopatías.
  • Malformaciones del útero.
  • Preeclampsia grave.

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