Parto

Epidural ¿Qué se siente?

Epidural ¿sí o no? Para muchas mujeres embarazadas esta cuestión es un dilema a medida que se va acercando el momento del parto. ¿Duele ponerse la epidural? ¿qué se siente? ¿es necesario? ¿cuáles son las ventajas de la epidural en el parto?.

Si tienes dudas acerca de tener un parto con o sin dolor, hoy intentaremos resolverlas.

Epidural, ¿qué se siente?

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¿Qué es la epidural?

La epidural es un anestésico local que  permite disfrutar de un parto sin dolor.

La anestesia resta sensibilidad a la parte inferior del cuerpo, pero permite seguir sintiendo las contracciones con el objetivo principal de que la mamá colabore activamente en el parto.

Con la epidural, los dolores del parto se ven aliviados, a la vez que permanecerás consciente y más tranquila en el momento de dar a luz.

Lee más sobre la fase del preparto y cómo preparte para dar a luz, conocerás los cambios que se producen en el cuerpo de la embarazada e indican que la llegada del bebé está cerca.

¿Duele poner la epidural?

Si tienes dudas sobre si duele poner la epidural, para que te quedes más tranquila, te explicamos cómo se administra.

La anestesia epidural se administra mediante punción. Se introduce la aguja epidural, que permitirá la colocación de un tubo muy fino o catéter epidural, en la zona lumbar de la columna, en el espacio epidural.

Seguramente te preguntarás también qué es el espacio epidural. Pues bien, es el espacio situado entre la membrana que rodea la espina dorsal y el fluido espinal, a nivel de la segunda y tercera vértebra o entre la tercera y la cuarta. Después, la aguja se sacará y el catéter epidural permitirá que la anestesia pueda ser administrada según se necesite.

La mamá deberá estar sentada con la espalda arqueada y la cabeza hacia adelante, o colocada de costado en posición fetal. Es muy importante no moverse en el momento de la punción.



¿Duele poner la epidural? Si te preocupa el dolor, debes saber que lo único que sentirás será un leve pinchazo. Nada más.

Seguramente, todo este proceso te parecerá muy doloroso, pero para la gran mayoría no lo es. O sea que… ¡tranquila!

Para poder administrar la anestesia epidural, las contracciones deberán ser regulares y dolorosas. La futura mamá deberá haber alcanzado una dilatación del cuello del útero de 2 centímetros como mínimo y unos 8 como máximo. Esto es para no disminuir el ritmo de las contracciones a causa de la anestesia.

Epidural ¿Qué se siente?

A los diez minutos aproximadamente después de ser administrada, la anestesia epidural empezará a hacer su efecto. Notarás cómo se va adormeciendo la parte inferior del cuerpo, que quedará insensibilizada. Las terminaciones nerviosas quedarán semi bloqueadas a nivel de la médula ósea. Aunque no son totalmente bloqueadas,  lo cierto es que es más bien un alivio y no sentirás dolor de cintura para abajo, ni siquiera en las paredes de la vagina.

En los momentos iniciales del parto, la dosis de anestesia necesaria para aliviar el dolor, será muy baja, y apenas notarás el adormecimiento en las piernas.

Si quieres informarte también sobre el parto natural, lee nuestro artículo aquí.

Ventajas de la epidural durante el parto

  • La aplicación de la anestesia epidural es sencilla
  • No llega al feto y apenas presenta peligro para la madre y el hijo.
  • Podrás descansar durante el proceso de dilatación del cuello del útero. Si puedes, es un buen momento para racionar la energía.
  • Una de las mayores ventajas de la epidural durante el parto es que estarás consciente durante el parto, sentirás las contracciones sin dolor y solo notarás tus piernas adormecidas.
  • Respirarás con mayor facilidad porque el esfuerzo que deberás realizar durante el parto será menor
  • Una mayor relajación en la mamá, mejorará la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno al bebé.

Inconvenientes de la epidural durante el parto

  • No sentirás las contracciones y perderás la capacidad para empujar. De este modo, el parto se puede alargar y te puede resultar más difícil dar a luz al bebé. Si quieres poder participar más, puedes solicitar que te disminuyan la dosis de anestesia en el momento del parto.
  • La anestesia epidural aumenta la posibilidad de que sea necesario el uso de fórceps o ventosa obstétrica para extraer al bebé.
  • Es normal que tu presión arterial sea baja y que tengas dolores de cabeza hasta una semana después del parto. Esto es debido a la pérdida de líquido cefalorraquídeo. En ambos casos, deberás estar bien hidratada.
  • Puedes tener picor o dolor en la zona de punción.
  • Es posible que pierdas la sensibilidad en las piernas y no puedas ponerte de pie de forma temporal.
  • Un efecto normal es la dificultad temporal para orinar. Debida a la pérdida de sensibilidad en la vejiga, es normal que sea más difícil identificar cuándo tienes ganas de orinar.
  • Muy probable que sientas náuseas a causa de los narcóticos administrados.
  • Puede alargarse el proceso de dilatación.

Existen algunas situaciones en las que no se podrá administrar la anestesia epidural, especialmente cuando su administración supone algún peligro para la madre.

La anestesia epidural también está contraindicada en caso de padecer de insuficiencia cardiaca,  infección en la zona de punción, problemas de coagulación o alteraciones cerebrales, entre otras.

En algunas situaciones la epidural se administrará o no dependiendo de cada persona y del anestesista en concreto. Por ejemplo, en el caso existir tatuajes en la zona baja de la espalda, por la posibilidad de arrastrar parte de la tinta del tatuaje a la médula. Lo mismo sucede con las hernias discales o las deformaciones de huesos.

Hoy en día, la administración de la anestesia epidural resulta segura para la madre y para el bebé. Únicamente deberéis valorar sus ventajas e inconvenientes. Epidural, ¿sí o no? La respuesta es solo vuestra.

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