Líquido amniótico

Poco líquido amniótico u Oligohidramnios

No cabe duda de la importancia del líquido amniótico en el desarrollo del feto dentro del útero. En circunstancias normales, la cantidad de líquido amniótico aumenta hasta el principio del tercer trimestre del embarazo y, alrededor de la semana 34, comienza a disminuir gradualmente hasta el momento del parto. No obstante, tener poco líquido amniótico puede derivar en una complicación llamada "oligohidramnios" y que puede generar problemas durante la gestación o un aborto espontáneo.

El líquido amniótico es el fluido que rodea al bebé y es fundamental para su desarrollo. Los síntomas que te deben poner en alerta son las pérdidas vaginales o que tu bebé no aumenta de peso o no crece como debería. Si padeces este problema seguramente tu médico te recomendará guardar reposo y beber mucha agua, aunque todo depende del momento de la gestación en que se presente.



Si tienes unos niveles bajos de líquido amniótico, tu médico realizará un control riguroso del bebé para cerciorarse de que está creciendo en tu interior con normalidad. Sigue leyendo para conocer más información sobre el oligohidramnios o falta de líquido amniótico en caso de estar embarazada, sus causas y consecuencias principales.

Oligohidramnios

Causas de la falta de líquido amniótico en el embarazo

¿Qué causas pueden estar detrás de la falta de líquido amniótico? Aunque en ocasiones ni los especialistas pueden encontrar una causa que explique a ciencia cierta la disminución de líquido amniótico en el embarazo, pues esto puede ocurrir en cualquier momento de la gestación, es importante que avises a tu doctor si crees que has perdido líquido. Las causas que pueden estar detrás de un nivel bajo de líquido amniótico son las siguientes:

  • Rotura temprana de las membranas amnióticas.
  • Complicaciones en la placenta.
  • Preeclampsia, diabetes o hipertensión arterial crónica.
  • Embarazo gemelar o embarazo múltiple, en caso de producirse el síndrome de transfusión intergemelar.
  • Anomalías congénitas en el feto.

¿Qué sucederá si tengo poco líquido amniótico?

Para controlar los niveles de líquido amniótico, el médico te realizará una ecografía, aunque también puedes someterte voluntariamente a la prueba de la amniocentesis. Si diagnosticara que tienes poco líquido amniótico, el doctor determinará si sigues o no adelante con el embarazo, dependiendo de lo avanzado que esté, del estado de salud de tu bebé y de si tu organismo presenta otro tipo de complicaciones. Asimismo, si te encuentras en las últimas semanas o tienes una preeclampsia grave, es posible que te tengan que inducir el parto. También te dirán que tomes mucha agua para aumentar el líquido amniótico y guardes reposo.

Asimismo, la falta de líquido amniótico puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el parto. El principal peligro reside en la posibilidad de que, al disminuir tanto la cantidad de este fluido, los movimientos de bebé o las contracciones compriman el cordón umbilical. En los casos en los que el bebé no pueda tolerar el alumbramiento sin correr riesgos, el médico aconsejará practicar una cesárea.

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