Es un proceso sencillo donde la paciente interesada recibe el óvulo de una mujer para lograr la ansiada concepción.
Sin duda es un proceso que no debe tomarse a la ligera. Muchas mujeres ven en este tratamiento la oportunidad de ser madres, pero necesitan estar preparadas emocional y psicológicamente para afrontarlo.
Las receptoras de ovodonación llegan a las clínicas por diferentes razones. Probablemente pasan los 40 años, lo cual implica una serie de cambios hormonales que afectan la función ovárica; menopausia precoz, o tal vez son pacientes jóvenes con un fallo ovárico no manifiesto.
Asimismo suele devolver las esperanzas a mujeres que perdieron los ovarios debido a una endometriosis (crecimiento de tejido endometrial sobre la cavidad pélvica) o un cáncer en esta zona. Quienes han intentado tratamientos de fecundación in vitro y/o salieron embarazadas pero perdieron a sus bebés en repetidas ocasiones, suelen ser candidatas para la ovodonación.


