El recién nacido

Lactancia materna

5 problemas de la lactancia materna

Para muchos no hay duda que la mejor opción para alimentar a un bebé recién nacido es la lactancia materna. Pero seguramente sabrás que no siempre es sencillo, y a menudo surgen una serie de inconvenientes. Hoy te contamos cuáles son los problemas de la lactancia materna que suceden con mayor frecuencia.

Lactancia materna en el recién nacido

La leche materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé, por contener todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Además, también lo protege frente a numerosas infecciones y enfermedades.

5 problemas de la lactancia materna

Evgeny Atamanenko

Existe una gran controversia sobre cuál es la mejor manera de llevar a cabo la lactancia materna.

¿Lactancia materna a demanda o planificando cada una de las tomas? En relación a ello, hay opiniones para todos los gustos.

Algunos son partidarios de ofrecer el pecho al bebé siempre que éste lo pida, mientras que otros prefieren alimentar al recién nacido siguiendo unos horarios preestablecidos y una serie de minutos pautados para cada pecho.

Hay madres que cada vez que el bebé llora ofrecen el pecho al bebé por si esto le calma, y otras que aunque el bebé llore desconsoladamente, prefieren no darle el pecho si esto no se encuentra dentro de la programación establecida.

¿Qué es mejor? Pues, a menudo, lo mejor en la lactancia materna es aplicar el sentido común. Ni es necesario “andar” todo el día pendientes del reloj, ni tampoco con el pecho siempre “a punto”.

Lo mejor, es conocer bien al bebé, y no dejarnos guiar por el blanco o negro de las decisiones extremas. Entre una y otra, existe una gran variedad de tonalidades, entre las que sin duda seguro encontrarás la tuya.

Te mostramos algunos de los beneficios y los mejores consejos de la lactancia materna, ¡no te los pierdas!

Problemas de la lactancia materna

Algunos de los inconvenientes que surgen en las madres primerizas son las grietas en los pezones, un bloqueo en los conductos mamarios o la mastitis, entre otros. Pudiendo llegar a ser molestos e incluso causar un dolor intenso. Y todos ellos, hacen que la mamá se sienta triste, nerviosa y desesperada.

Si es tu caso, en primer lugar… ¡Tranquila! Hoy te explicamos los principales problemas de la lactancia materna y te ayudamos a solventarlos.

1. Grietas en el pezón

Las grietas son pequeñas fisuras o heridas que aparecen en el pezón de la mamá. Durante la toma, producen un intenso dolor, pudiendo incluso a sangrar.

Estas pequeñas heridas, con el paso de los días, se van haciendo mayores y si no se curan a tiempo pueden llegar a infectarse.

Generalmente, una de sus causas es que el bebé mama succionando únicamente la punta del pezón y no la totalidad de la aureola. Aunque no es el único desencadenante, pero sí el principal.

También pueden surgir las grietas por una higiene incorrecta de los pezones. En este punto es inevitable insistir en evitar que los pezones permanezcan húmedos tras el lavado, y usar los discos de lactancia.

Si tienes grietas en los pezones, aquí van algunas recomendaciones que te ayudarán. Si tienes uno de los dos pezones lastimados, ofrece a tu bebé el pezón sano. De momento, puedes hacer que la toma sea únicamente de un pecho, o si lo prefieres, puedes vaciar el otro de forma manual.

Si no sabes cómo sacar la leche del pecho, te contamos algunos de los trucos para extraer la leche materna con o sin sacaleches.

Otro aspecto importante que para subsanar este problema de la lactancia materna, debes mantener los pezones bien secos. En estas circunstancias, el exceso de humedad no te resulta beneficioso. En este sentido, los discos de lactancia mantienen la humedad, por lo que en este caso se desaconsejan.

Es posible que “veas las estrellas” cada vez que la ropa roce el pezón lastimado. Para esto puedes utilizar un protector de pezón que lo mantendrá protegido, seco y aireado. ¡Mano de santo!

Lo puedes encontrar en cualquier farmacia. Existen también pomadas específicas para el tratamiento de las grietas del pezón, pero no siempre son eficaces.

A pesar de ello, si tienes cualquier duda, acude a un profesional.

2. Obstrucción mamaria

Si en alguna parte del pecho percibes un bulto duro y enrojecido, que además te causa dolor, es posible que tengas obstruido algún conducto mamario. A menudo, aparece a modo de ampolla de color blanco en la punta del pezón.

Suele producirse al quedar leche retenida durante cierto tiempo en el conducto mamario.

Son diversos los factores que pueden desencadenar en esta situación. Un vaciado insuficiente del pecho o una ingurgitación, son algunos de ellos.

Si es tu caso, en principio no es aconsejable llevar a cabo ninguna acción especial. La succión que ejerce el bebé en cada una de las tomas, ayuda de forma natural a que la leche fluya, haciendo desaparecer la obstrucción.

Si no mejora de forma natural, deberás acudir a tu médico para que te dé la solución más conveniente.

3. Ingurgitación mamaria

La ingurgitación mamaria es uno de los problemas de la lactancia materna a demanda más frecuentes y se produce por una acumulación de leche en los conductos mamarios.

Notarás el pecho caliente, doloroso, hinchado o edematoso. Si el bebé logra succionar el pezón, verás que la leche no fluye con normalidad.

Es posible que el bebé no haya succionado bien y el pecho no se haya vaciado correctamente.

En estos casos, el uso de sujetadores muy ajustados no favorecen la cura del pecho.

¿Sabes qué debes hacer? Seguramente sabrás que cuánto más amamantes al bebé, más leche producirás y  ello ayudará a que la leche fluya de forma correcta. Por esto, lo mejor es vaciar el pecho y dar de mamar al bebé con frecuencia.

Previamente, te aconsejamos masajear el pecho para que la leche fluya con mayor facilidad.

4. Mastitis

La mastitis hace referencia a la inflamación de las glándulas mamarias. Es un problema doloroso y realmente molesto.

Suele producir mucho dolor en el pecho, escalofríos, fiebre, dolores de cabeza, cansancio y a veces también náuseas.

Los desencadenantes de una mastitis son: las grietas no tratadas e infectadas, la excesiva acumulación de leche o la ingurgitación pueden ser algunos de los principales.

Ante una mastitis, acude a tu médico para que te dé el tratamiento más adecuado.

5. Hongos

A menudo, el dolor en los pezones se deriva de una infección por cándidas. Además de dolor agudo, es posible que sientas picor o quemazón.

Generalmente se produce por contagio. O bien por parte del bebé que padece muguet en la boca, o bien porque padezcas una infección vaginal o candidiasis.

Los hongos también pueden hacer su aparición por una incorrecta higiene de los pezones o como efecto de algunos antibióticos.

Lo primero que debes hacer es acudir a tu médico para que te prescriba el uso de alguna pomada antimicótica.

Y como recomendación, intenta mantener los pezones siempre secos ya que esto te evitará muchas dolencias.

Los inicios de esta fase no son fáciles, esperamos que toda esta información sobre los 5 problemas de la lactancia materna sea de gran utilidad para evitarlos.

La lactancia materna a demanda o no es un momento especial que sólo una madre puede compartir con su bebé. ¡Disfrútala!

No hay nada que no puedan conseguir altas dosis de comprensión, cariño  y sobre todo de ¡mucha paciencia!

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