Un plato muy consumido por las familias latinas. La forma de prepararlo varía según la costumbre del hogar, pero el resultado es el mismo: un delicioso plato.
Si estás embarazada, este plato es ideal, pues es fácil de preparar y tiene bastantes nutrientes.
- 2 pollos (chicos) de 2 lbs. cada uno.
- 1/8 de libra de mantequilla.
- 1/2 taza de cebolla picadita.
- 1/2 lb. de jamón molido.
- 1 lata de salsa de tomate.
- 3 tazas de caldo de pollo.
- 1/4 de taza de vino seco.
- 1 lb. de arroz.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 1/8 cucharadita de pimienta.
- 1/3 de queso parmesano rallado.
Preparación:
- Trata de cortar el pollo en trozos chicos para que se cocinen al mismo tiempo que el arroz.
- Con las menudencias y los huesos haz un caldo para luego echarlo en el preparado del arroz.
- Fríe la cebolla en la mantequilla caliente; luego, añade los trozos de pollo, el jamón y la salsa de tomate.
- A fuego lento, cocina el preparado durante cinco minutos, moviéndolo cada cierto tiempo para que no se pegue.
- Agregue los demás ingredientes, menos el queso. Y dejalos hervir por unos minutos.
- Baja el fuego y cocínelo bien tapado durante 30 minutos. Hasta que el arroz y el pollo estén blandos.
Este plato puedes hacerlo al horno a 325 grados F. Al momento de servirlo, añade el queso y mueve bien el preparado con la ayuda de un tenedor.
Si gustas, puedes servirlo con queso rallado encima.
