A lo largo del embarazo, se practican al menos tres ecografías obligatorias: la primera, confirmará tu estado; la segunda, revelará mucha información sobre tu futuro bebé (como, por ejemplo, su sexo o la posibilidad que tiene de desarrollar algún tipo de patología o malformación) mientras que la tercera se emplea generalmente para comprobar el desarrollo adecuado del bebé de acuerdo a su edad gestacional y para observar la posición fetal de cara al nacimiento, entre otros indicadores.

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¿Qué pueden detectar las ecografías obstétricas?
Las ecografías son técnicas de diagnóstico prenatal que permiten obtener imágenes del bebé en el vientre materno así como una gran cantidad de información sobre el desarrollo del embarazo. Son pruebas no invasivas, inocuas y fiables que emplean ondas sonoras de alta frecuencia y no radiaciones, y permiten detectar y valorar:
- El estado de la placenta
- La cantidad de líquido amniótico
- El número de fetos (para confirmar o descartar un embarazo múltiple)
- El crecimiento fetal
- El sexo del bebé
- El estado biofísico del bebé: tamaño, peso, frecuencia cardíaca, movimientos respiratorios y corporales, posibles anomalías, etc.
