Parto

El parto leboyer

Aunque las propuestas del doctor Frédérick Leboyer no se han llegado a aplicar por completo en los hospitales, sí que se han tenido en cuenta a la hora de acondicionar los partitorios. Cada mujer es libre de elegir el tipo de parto que prefiere tener, y en los años 70 el doctor Leboyer nos propuso el parto leboyer.

Es un parto natural, en el que pretendía que la salida del bebé útero fuese lo más suave posible.

Sus planteamientos se publicaron en 1975 en el libro 'Nacimiento sin violencia', y han servido de inspiración en miles de partos.

Parto leboyer

Alena Ozerova

El objetivo del parto leboyer es que no haya miedos, ni tensiones para la madre ni para el bebé. Se crea un entorno tranquilo, sin ruidos, con la luz suave y música relajante de fondo.

La mujer y el bebé son los grandes protagonistas del parto, así que no puede haber ningún elemento que les robe el protagonismo.

El doctor Leboyer apostaba por un parto sin violencia, donde no se ejerza presión alguna sobre la cabeza del bebé.

Nada más nacer se coloca sobre el pecho de la madre, antes de sumergirlo en un baño caliente. De esta forma el recién nacido se encontrará en un entorno prácticamente idéntico al del vientre materno en sus primeros minutos de vida.

¿Cómo se desarrolla el parto leboyer?

Ya hemos visto las principales características del parto leboyer, pero vamos a profundizar un poco más. El médico prácticamente no intervendrá en el parto para que la llegada del recién nacido al mundo sea lo más natural posible.



Según los postulados del doctor Leboyer lo único que debía hacer el médico era masajear suavemente al bebé para que llore, pero en la actualidad las madres han sustituido a los médicos en ese rol.

El hecho de coger al recién nacido crea un vínculo madre-hijo único, y es la madre la que estimula el llanto.

Se trata de un nacimiento vaginal, pero fuera de las mesas de parto convencionales. Se utiliza un aparato mecánico con un orificio en la parte posterior para la anestesia peridural, y cuando el bebé está a punto de salir la silla se pone verticalmente.

Otra de las diferencias entre un parto convencional y un parto siguiendo el método leboyer está en el cordón umbilical. El doctor Leboyer recomienda no cortar el cordón umbilical hasta que deje de palpitar. Gracias a esta espera, añade, en el momento del corte el bebé estará preparado para respirar por sí solo por primera vez, sin ningún tipo de ayuda.

Han pasado más de 40 años desde que se publicó 'Nacimiento sin violencia', pero cada vez es más fácil encontrar salas de parto que cumplen con las indicaciones del doctor Leboyer, y muchos médicos masajean a los bebés en vez de darles las típicas palmadas para que rompan a llorar.

Las ventajas del parto leboyer

Sin lugar a dudas, el aspecto más destacado de este tipo de parto es la comodidad de la madre. El ambiente acompaña, ella elegirá una música que le haga sentirse cómoda, inspirándole confianza y autocontrol.

El rol del padre se limita a acompañar a la madre, de forma que esta gane confianza.

La comodidad y confianza de la madre se traducen en una relajación muscular que facilitará la salida del bebé a través de la vagina, sin tener que presionar ni recurrir a instrumentos médicos.

Entre las ventajas del parto leboyer también destaca que el parto es mucho más corto que siguiendo los métodos convencionales. Los músculos no retraen al bebé, por lo que el parto se convierte en un trámite más breve y llevadero que unos partos convencionales que se pueden prolongar durante horas.

Finalmente hay que destacar el refuerzo del vínculo madre-hijo del que hablábamos antes, ya que nada más nacer este sentirá los latidos del corazón de la madre.

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