Las nuevas tecnologías están en nuestro día a día de forma constante. Estos aparatos emiten una serie de ondas electromagnéticas que nos alcanzan sin oposición alguna. Vivimos rodeados de tecnología. Esto hace que las mujeres embarazadas teman el efecto que pueda tener sobre su bebé estas tecnologías. Pero ¿los aparatos tecnológicos pueden influir en el desarrollo del feto? veamos algunas cuestiones importantes sobre el tema.
Los riesgos de los aparatos electromagnéticos en la mujer embarazada
Lo cierto es que no hay nada en claro sobre si el uso de estas tecnologías puede afectar al desarrollo del feto. Sí se sabe que la exposición continuada a antenas de telefonía o de alta tensión eléctrica durante el embarazo pueden provocar alteraciones en la estabilidad física del feto, pero no se ha confirmado o desmentido si los aparatos electrónicos afectan al bebé.
Sin embargo, otra cosa es el uso de ordenadores o teléfonos móviles en nuestro día a día. Lo que sí han demostrado determinados estudios son los efectos de las ondas electromagnéticas ionizantes sobre el feto. Estas ondas se encuentran sobre todo en los aparatos de rayos X y rayos Gamma.
El uso de aparatos electrónicos en niños
Una vez que los bebés crecen fuera del vientre materno ya se ven rodeados por un mundo lleno de nuevas tecnologías. El uso abusivo de estos aparatos eléctricos en los niños puede causar:
- Aislamiento social.
- Hiperactividad.
- Dependencia.
- Trastorno por déficit de atención.
- Agresividad.
- Adicción.
- Problemas del sueño.
Lo cierto es que aún quedan muchos aspectos que concretar en torno a las nuevas tecnologías y el embarazo. De momento, no hay indicios claros de que el uso de los aparatos tecnológicos puedan influir en el desarrollo del bebé, Internet está lleno de falsos mitos a la espera de ser aclarados.
Si crees que puedes prescindir de estos aparatos durante gran parte del embarazo hazlo. Si tu vida laboral te lo impide no deberías preocuparte demasiado, ya que la ciencia aún no ha determinado su peligrosidad para el feto. Si eres una mamá millenial entenderás de lo que estamos hablando.

