Complicaciones del embarazo

Placenta previa en el embarazo o desprendimiento

placenta-previa1La placenta previa es una de las complicaciones del embarazo, consiste en la implantación de la placenta en el segmento inferior del útero, que alcanza los márgenes del orificio cervical interno o lo cubre total o parcialmente.

En cuanto al desprendimiento, nos referimos a que la placenta se empieza a despegar de la pared del útero antes del nacimiento del bebé, lo que puede provocar que el feto no reciba el oxigeno necesario. Sus síntomas son dolor abdominal, sangrado vaginal, cólicos y sensibilidad en el útero. Cuando se separa más de la mitad de la placenta se suele practicar una cesárea de urgencia, en los casos menores se recomienda reposo en cama hasta que se detiene la hemorragia.

La placenta previa presenta los siguientes síntomas:

El síntoma dominante es la hemorragia indolora. Generalmente se presenta durante el último tercio del embarazo, aún cuando puede ocurrir al finalizar el segundo trimestre. No se presenta dolor o contracciones uterinas. Suele ser nocturna y sorpresiva. La sangre es rojo brillante. La magnitud puede ser variable. Frecuentemente cesa espontáneamente con el reposo, pero la tendencia es hacia la recurrencia.

Ocasionalmente, se inicia con la instalación del trabajo de parto. Puede ocasionar hemorragia post-parto debido a ineficiente contracción del segmento uterino inferior.

Su cuidado y manejo girará alrededor de la cuantificación de la pérdida sanguínea. Si ésta se pone en riesgo la vida del paciente, es permisible tratar de contemporizar.

Los pasos a seguir serían los siguientes, valorando cada caso en forma individual.

  • Hospitalización de la paciente.
  • Reposo absoluto en cama.
  • Solicitar una ecografía o repetirla si ya la tiene.
  • Tipificar su sangre y verificar pruebas cruzadas, solicitar biometría hemática de control.
  • Donación de sangre por sus familiares.
  • Medicamentos toco líticos si el caso lo requiere.
  • Inductores de la madurez pulmonar si el embarazo tiene entre 30 y 32 semanas.
  • Registro de vigilancia para el feto de control.
  • Vigilancia estrecha de la paciente. Sangrado y signos vitales
  • Vigilancia del bienestar fetal.

En el caso de una paciente con el diagnóstico de placenta previa y que haya presentado algún episodio de sangrado transvaginal, lo ideal sería mantenerla hospitalizada hasta la resolución del caso.



Si se juzga necesario interrumpir el embarazo, será mandatario conocer la madurez pulmonar fetal, si la edad gestacional es menor de 36 semanas.

Tratamiento quirúrgico de urgencia:

Se presentarán con mucho menos frecuencia los casos de placenta previa, que obliguen a la toma de decisiones urgentes e inmediatas.

Serán los casos de aquellas pacientes que ingresen al servicio con una hemorragia transvaginal profusa.

No importa si es la primera hemorragia o si ya se habían presentado una o varias con anterioridad, si la severidad del sangrado lo justifica, el tratamiento será el mismo.

Dependiendo de dos factores, la magnitud del sangrado y el tiempo de evolución del mismo, las pacientes podrán entrar en forma progresiva en cuadros clínicos de anemia aguda, hipotensión arterial y finalmente en shock hipovolémico.

Si la paciente no se atiende debida y oportunamente, o si llega demasiado tarde al servicio, esta complicación puede ocasionarle la muerte.

Si la hemorragia es masiva y persistente, se deberá interrumpir el embarazo por operación cesárea sin importar la edad gestacional del feto.

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