El síndrome del colon irritable, o colopatía funcional, es una enfermedad gastrointestinal común, caracterizada por trastornos del tránsito intestinal. Entre ellos, diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos, así como dolor abdominal. El embarazo puede ser un período difícil de soportar para el intestino: el aumento de los niveles de estrógeno y progesterona (hormonas sexuales) puede afectar el tracto digestivo y causar varios síntomas intestinales.
El crecimiento fetal puede alterar la digestión. Muchas futuras madres se enfrentan a una serie de problemas digestivos similares al síndrome del intestino irritable durante el embarazo. Estos síntomas incluyen diarrea, estreñimiento, ardor de estómago, vómitos, náuseas y distensión abdominal. Pero, es posible aliviar estos síntomas, y vamos a explicar cómo hacerlo en el siguiente artículo.
Alimentación
El manejo del intestino irritable durante el embarazo puede estar estrechamente relacionado con tus opciones dietéticas. Es necesario aumentar la ingesta de fibra para facilitar el tránsito intestinal, beber mucha agua y sobre todo evitar los alimentos que provocan gases. Además, siempre debes asegurarte de que tu dieta sea saludable. Para ello, algunas mujeres adoptan una dieta baja en fodmap para controlar los síntomas del intestino irritable durante el embarazo.
Desarrollado por investigadores, la dieta FODMAP elimina los carbohidratos fermentables mal digeridos por el cuerpo para disminuir rápidamente los trastornos digestivos. Pero, antes de adoptar una dieta baja en FODMAP durante el embarazo, es aconsejable consultar a tu dietista para evitar deficiencias y para garantizar el buen desarrollo del bebé.
El estreñimiento, la diarrea y la flatulencia son algunos síntomas provocados por el síndrome del intestino irritable y pueden ser mitigados gracias a la dieta FODMAP, siempre que sea adecuadamente seguida y supervisada por tu médico.
El ejercicio físico
Para evitar los trastornos digestivos durante el embarazo, también es necesario mantenerse en movimiento. El embarazo puede parecer el momento perfecto para descansar y relajarse, pero, por el bien de tu intestino, debes mantener un programa regular de ejercicios suaves, como caminar, por ejemplo.
Las actividades contra el estrés
La ansiedad y el estrés suelen estar presentes durante el embarazo, y pueden empeorar los síntomas del colon irritable. Efectivamente, durante este período, tu cuerpo se transforma y la llegada del bebé puede provocar ansiedad. Por eso, la gestión de tu bienestar mental es tan importante como tu salud física. Aquí hay algunas ideas de actividades relajantes que puedes probar en casa:
- Hacer ejercicio.
- Tomar un baño caliente.
- Tiempo para descansar.
- Beber té de menta.
- Hipnoterapia.
No tienes que lidiar con el estrés del embarazo sola. Puedes hablar con tu pareja, un amigo o un familiar para compartir tus sentimientos o pedir apoyo.
Otros consejos para reducir el dolor durante el embarazo
Para prevenir o limitar la hinchazón, las mujeres embarazadas pueden dividir sus comidas. Por lo tanto, es mejor comer en pequeñas cantidades, pero en varias veces. Para evitar las infecciones urinarias y el dolor asociado, se recomienda el consumo de arándano. Consumida en forma de bebida, cápsula o seca, la baya permite limitar la adhesión de las bacterias.
Además, es importante evitar usar ropa demasiado ajustada. Por último, para aliviar el dolor de los ligamentos, es importante adoptar una postura adecuada. De esta manera, se debe evitar permanecer de pie durante demasiado tiempo, pero también permanecer sentada durante mucho tiempo.
En conclusión, aunque el embarazo puede conllevar riesgos adicionales, es posible controlar los síntomas del síndrome del intestino irritable hasta que llegue tu hijo. Para mantener una mejor salud intestinal, es necesario beber suficiente agua, hacer ejercicio y evitar los alimentos que desencadenan los síntomas.
Si quieres tomar medicamentos para el dolor relacionado con el síndrome del intestino irritable, primero debes hablar con el médico, ya que algunos laxantes y analgésicos no son adecuados para su uso durante el embarazo. Finalmente, debes tomarte un tiempo para descansar y relajarte para evitar el estrés. La meditación, el ejercicio, la hipnoterapia y las terapias conductuales y cognitivas pueden ayudar a aliviar los síntomas del intestino irritable y la ansiedad del embarazo al mismo tiempo.

