Cómo usar una almohadilla térmica en el embarazo

Los dolores musculares en el embarazo son comunes y una almohadilla térmica te ayudará a sobrellevarlos. Aprende algunos trucos y consejos sobre cómo usar una almohadilla térmica en el embarazo, la temperatura, las zonas y el tiempo para hacer un buen uso sobre este complemento que te ayudará a minimizar tus molestias localizadas.

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Pasos para utilizar una almohadilla térmica estando embarazada

El calor aplicado en zonas específicas de tu cuerpo como la espalda pueden aliviar ciertas molestias que son particularmente molestias. Si sigues una serie de consejos el uso de una almohadilla en el embarazo es seguro:

1. Usa la temperatura mínima

Como regla general, ninguna mujer embarazada debería tener una temperatura corporal de 39°C o más para el combatir el dolor de espalda u otras molestias. Por eso, es importante que controles la mínima temperatura de la almohadilla. El calor que inicia en la piel y el tejido muscular se puede expandir a todo el cuerpo.

2. Veinte minutos es suficiente

No hace falta que tengas la almohadilla una hora o más sobre tu cuerpo, con 20 minutos es suficiente. Con este tiempo, los músculos se irán relajando y la tensión y dolor mejorarán. Si te excedes, no existe mayor beneficio para tus músculos. Es más recomendable hacer varias sesiones cortas de 20 minutos que durar horas. Lo aconsejable, si el dolor es muy intenso, sería repetir la aplicación cada 4-6 horas. En un par de días ya estarás en perfecto estado.

3. No la uses en la barriga

Es perjudicial aplicar calor sobre la barriga estando embarazada, jamás coloques este elemento sobre tu abdomen o tu pelvis. Recuerda que el bebé está a pocos centímetros de la piel de tu abdomen y no es bueno que reciba tanto calor. Y la cabeza de tu pequeño, si ya estás en etapas avanzadas de la gestación, se ubica en tu pelvis. Por eso, esta zona tampoco es indicada para recibir calor.

4. Úsala por zonas

Esta es la indicación primordial a la hora de responder a cómo usar una almohadilla térmica en el embarazo. Ella ayuda a aliviar dolores por el contacto con calor localizado. Por lo tanto, no hace falta que la vayas haciendo migrar por todo tu cuerpo. Otorga a tu cuerpo un poco de tiempo para recuperarse del calor entre una zona y la siguiente. De esta manera evitas el aumento excesivo de temperatura. De cualquier forma, antes de ponerte una almohadilla térmica en tu estado, consulta con tu especialista para intentar solventar la causa, quizás con algunos ejercicios para evitar el dolor de espalda o lumbar o practicando natación consigas minimizar tus dolencias sin necesidad de tener que usar una almohadilla térmica.

Las zonas más indicadas en tu estado son: en la espalda, la cadera o las articulaciones para el alivio temporal. Ante cualquier dolor persistente y agudo acude a tu médico para que te aconseje y te diga si te recomienda usar una almohadilla eléctrica o no.

5. Siempre despierta

Aunque la mayoría de almohadillas térmicas tienen un regulador de temperatura pueden ocurrir fallos. Así que, si quieres evitar una fea quemadura o excederte del tiempo de aplicación en el embarazo procura estar despierta mientras la usas.


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6. Cúbrelo con una tela fina

Otro truco para evitar las quemaduras con el uso de la almohadilla es cubrirla con una tela fina. Así la mayor parte del calor la absorberá la tela, y tu piel estará mucho más segura.

7. Calienta tu cama

Si la usas de la forma adecuada los riesgos son muy pocos. Pero, si aún te asusta quemar tu piel o someterte a la electricidad de este elemento puedes optar por calentar la superficie de tu cama y no tu piel de forma directa.

Al colocarla entre tus sábanas o sobre el cubrecama por unos 20-30 minutos conseguirás cambiar la temperatura de tu cama. Luego, sólo debes apagarla, retirarla y acostarte a dormir.

La temperatura tibia de la cama, las sabanas o incluso de tu almohada, tendrá el mismo efecto benéfico que si aplicas el calor de forma directa. Fomenta la relajación de los músculos y alivia el dolor. Puedes repetir este proceso un par de veces al día.

El calor producido no es suficiente para quemar la tela de las sabanas o el colchón. Pero, mantente alerta a cualquier eventualidad mientras calientas tu cama.

El SEGO, Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y el ACOG, Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología no desaconsejan el uso de este elemento. Solo advierten sobre la importancia mantener una temperatura media, no tan alta.

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Estudios y formación
Médico Cirujano: Universidad Central de Venezuela
Diplomado en Medicina ocupacional: Fundación IUNETE
Experto en Nutrición Clínica: Universidad Europea del Atlántico (Presentando tesis)

Experiencia profesional
(2019) MEDICO OCUPACIONAL, Coorporación Medisalud C.A. Consultas de medicina laboral.
(2014-2018) ASISTENTE MÉDICO DEL TRABAJO, Dra Adarvelys Valor Elaboración de informes varios, consultas de medicina laboral, evaluación de puestos de trabajo.
(2016-2018) REDACTORA DE CONTENIDO WEB, Freelance
(2015-2016) PREPARADORA, Catedra de Fisiopatología UCV
Publicaciones e investigaciones: (2016) PUBLICACIÓN. MAYARO: La cuarta arbovirosis de relevancia médica descrita en Venezuela. Bol Venez Infectol Vol. 27-N°2, julio-diciembre 2016.

Número de colegiado
MPPS(Ministerio del Poder Popular para la Salud): 128044
CMDM(Colegio de Medicos del Distrito Metropolitano): 37088

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