Los niños recién nacidos aún no controlan del todo sus movimientos y pueden hacerse daño con las uñas. Por otro lado, problemas en la piel podrían ser la causa de un mayor nerviosismo haciendo que se arañen la cara. Te desvelamos cómo evitar que el recién nacido se arañe en sus primeros meses de vida.
El recién nacido se araña la cara ¿qué hago?
Los bebés exploran el mundo con sus manos. También es cierto que durante su desarrollo sienten sensaciones que les sorprenden o incomodan. Todo este proceso puede provocar que muevan mucho las manos y se hagan daño en la cara. Para ello, lo más importante es cortar las uñas al recién nacido y de la manera adecuada. Este comportamiento no es nada raro, es muy habitual en los recién nacidos que tiene las uñas muy delgadas.
En este sentido, es importante velar por los cuidados del bebé, lo más aconsejable limar sus uñas que cortarlas directamente. Es mucho más fácil y así evitarás dejar bordes dentados.
Por otro lado, también puedes seguir estos consejos para evitar que tu hijo se arañe la cara:
- También puedes envolverlo en una manta suave y fina para que sus manos no lleguen al rostro. No lo cubras demasiado. Usa este truco solo cuando el bebé tenga menos de dos meses de edad para evitar que ruede o se caiga.
- Para evitar dermatitis o picores innecesarios en la cara del bebé lava su rostro todos los días con agua tibia y jabón neutro sin perfume. Así si se rasguña la cara no habrá riesgo de infección.
- Coge en brazos al pequeño si lo ves muy nervioso. Los niños se sienten protegidos en el regazo de sus padres. Disminuyendo su ansiedad evitarás que se lleve las manos a la cara.
- Ponle manoplas o guantes de algodón mientras duerme. No se los dejes puestos todo el día, porque eso sería perjudicial para su desarrollo.
En el caso de que percibas un rasguño que se infecta o provoca alguna erupción llévalo con su pediatra para que lo cure y descarte una posible enfermedad de la piel.

