Recién nacido

¡Enhorabuena, ya eres mamá! Es un momento precioso e irremplazable en la vida, pero también sabemos por experiencia que los primeros días con tu bebé pueden ser algo complicados, así que no te agobies, necesitaréis unos días para conoceros mejor.

Aquí te vamos a dar una serie de consejos para que sepas qué hacer en cada momento, desde cómo debes cogerlo a trucos para dormirle.



Los primeros días seguro que recibes muchas visitas de familiares y amigos. Te recomendamos que intentes establecer un horario, ya que tanto tú como el bebé necesitáis descansar y establecer unas rutinas.

Descubre una sencilla guía para los cuidados del recién nacido

Principales cuidados del recién nacido

A continuación te vamos a dar una serie de indicaciones básicas referentes al cuidado de tu bebé durante sus primeros días de vida.

  • Cómo coger al bebé

    Sobre todo los padres primerizos suelen ver al bebé frágil, y en algunos casos, temen cogerle en brazos. No lo dudes, él lo agradecerá e incluso hay estudios que demuestran que tenerles en brazos les tranquiliza y permite un mejor desarrollo.

    Lo único que debes tener en cuenta para coger bien a tu bebé es que has de sujetarle en todo momento la cabecita. Los recién nacidos todavía no han desarrollado la musculatura del cuello, por ello siempre debes cogerle la cabeza con la mano o tenerla apoyada en el hombro o el brazo.

  • El cambio del pañal

    Al principio utilizarás muchísimos pañales al día porque como mínimo lo deberás cambiar después de cada toma. Lo más importante: no dejes nuca solo al bebé porque aunque al principio no se muevan no te puedes confiar, así que antes de empezar déjatelo todo a mano. Nos referimos a los pañales, las toallitas,  la crema y también una muda por si acaso, porque en muchas ocasiones suelen aprovechar para hacer pipí en ese preciso momento.

Cambio del pañal paso a paso

  1. Coloca al bebé en una superficie plana y blanda.
  2. Despega las tiras adhesivas del pañal y dóblalas sobre sí mismas para evitar que se peguen a la piel del bebé.
  3. Limpia la superficie genital con agua o toallitas siempre de delante hacia detrás.
  4. Retira el pañal sucio y coloca el limpio.
  5. Seca la zona bien la zona con suaves golpecitos y aplica una fina capa de crema en el culito y rodeando los genitales para evitar posibles erupciones o irritaciones.
  6. Ahora pega las tiras adhesivas del pañal desde la parte de detrás hacia adelante; recuerda que debe ajustarse a su cintura pero no apretarle. Comprueba también que los elásticos que rodean las piernas queden bien colocados, es decir, que queden por la parte de fuera, así le protegen mejor de posibles escapes y resultará también más cómodo para el bebé.
DUDAS

  • El baño del bebé

    El momento del baño es uno de los que más dudas genera en el cuidado de un recién nacido. Aquí tienes varios consejos que te ayudarán a hacer de ello un momento relajante para el bebé y a tenerlo todo en las mejores condiciones.

10 consejos básicos para bañar al bebé

 

  1. Intenta no mojarle demasiado la pinza del cordón: Mientras no se le haya caído la pinza del cordón umbilical, que tardará unas dos o tres semanas, no lo mantengas mucho rato sumergido en el agua porque eso dificultará su cicatrización.
  2. Báñale cada día a la misma hora: Establece una rutina a la hora del baño, eso le relajará y le dará seguridad. Una hora que suele gustar mucho es antes de cenar, así conseguirás propiciarle un buen descanso nocturno. En cualquier caso, el recién nacido no necesita un baño diario, puedes hacerlo también día sí y día no.
  3. Antes de empezar prepara todo lo necesario: jabón neutro y champú para bebés, crema hidratante para el cuerpo, una muda completa, una toalla de algodón, pañales, un termómetro de agua y, por supuesto, una bañera para bebés.
  4. Calienta la habitación: La temperatura de la habitación donde vayas a bañar al bebé debe estar entre 23 y 25 ºC.
  5. Comprueba la temperatura del agua: El agua de la bañera debe estar entre 35 y 37ºC, para ello utiliza un termómetro de agua pero no te confíes, a veces también fallan, así que para más seguridad introduce tu codo para comprobar que el agua no quema.
  6. Empieza por la cara y los ojitos: Antes de introducir el bebé en el agua límpiale la carita con una esponja limpia, la zona del pañal con una toallita u otra esponja diferente, y los ojos con un algodón humedecido con suero fisiológico -y hazlo siempre del lagrimal hacia afuera-.
  7. Sujétalo con seguridad: Coge al bebé con la mano derecha, de manera que su cabeza descanse en la parte interna de tu brazo, y que tu mano sostenga su culito. Ahora ya puedes introducirlo en el agua y con la mano izquierda lávale primero la cabeza y luego aclara bien. Luego continúa de arriba abajo, tronco, axilas, brazos, etc. A continuación dale la vuelta para lavarle la espalda y las nalgas.
  8. Háblale: No dejes de hablarle suavemente durante el baño, les gusta y les da seguridad.
  9. Utiliza una toalla de algodón para secarlo: Sácalo de la bañera y sécalo bien, y no olvides los pliegues como debajo del mentón, las axilas y la zona del pañal.
  10. Intenta que no pierda temperatura: Luego comienza a vestirlo de arriba a abajo para que pase el mínimo frío posible.

Antes de vestirle después del baño cúrale el cordón umbilical.  Para ello debes limpiar la base con alcohol de 70 ºC y luego envuélvelo con una gasa limpia. Si observas que supura, está rojo o huele mal, consúltalo con el pediatra.

La alimentación del recién nacido

Lactancia del recien nacido

Nina Buday

Los profesionales coinciden en que la mejor alimentación para un bebé es la leche materna, porque cubre todas sus necesidades nutricionales y le proporciona las defensas necesarias, pero también hay muchas mamás que, por circunstancias muy diversas, no pueden o no quieren amamantar a su bebé. En ese caso existen muchas alternativas a la leche materna también muy seguras y eficaces para su desarrollo. Conviene que antes de optar por alguna de ellas consultes a un experto.

Siempre dicen que la lactancia materna refuerza los vínculos madre-hijo, no lo dudamos, pero también el momento de darle el biberón es muy especial, así que no te sientas culpable si no puedes amamantarle.

Todo sobre la lactancia materna

Lactancia artificial a demanda
Alimentación

La lactancia artificial

Si a pesar de las ventajas de la lactancia materna, optas por la lactancia artificial, utiliza los consejos para una preparación y administración correcta de las tomas. Así como sus consejos sobre limpieza y tipos de leche.

Técnicas para dormir a un recién nacido

Uno de los aspectos más importantes para conseguir que un bebé duerma bien por la noche es mantener siempre la misma rutina, una que funciona muy bien es la de baño-masaje-biberón y a dormir! Ya verás que a los pocos días de establecer esta rutina tu bebé va cogiendo el hábito y descansa cada día más y mejor. El sueño, como todo, es un hábito que se aprende.

El colecho

El colecho o cama familiar (co-sleeping en inglés) es una práctica bastante común entre los padres primerizos que consiste en dormir junto al bebé en la misma cama durante los primeros meses, o años, de vida. Sin embargo, no existe un consenso sobre la conveniencia o no de fomentar el colecho en nuestros hijos.

Masaje del bebé

El masaje es una técnica que utilizan muchas culturas para relajar a los bebés y, ciertamente, da resultados. Para que el bebé esté receptivo procura que no tenga hambre  y no lo hagas demasiado largo porque su tiempo de atención es muy breve, así que con unas pocas repeticiones bastará. Si el bebé está irritado no lo fuerces, sólo conseguirás irritarlo más.

  •  Empieza colocándole tus manos sobre su pecho: así el intuirá las próximas veces que le vas a dar un masaje, para unos segundos y pídele permiso; si lo ves receptivo, continúa.
  • Sigue por las piernas: colócate una buena cantidad de aceite hidratante en las manos y sujétale suavemente uno de los tobillos, coloca la otra mano en la parte superior del muslo y abarca todo el contorno de la pierna, deslizándola hacia el tobillo. Repite el movimiento varias veces en cada pierna de manera firme pero suave.
  • Pies: normalmente a los bebés les suele gustar pero puede ser que al tuyo no, así que observa su reacción primero. Si le ves relajado continúa. Primero los dedos, entre tus dedos pulgar e índice presiona y gira suavemente cada uno de sus deditos de los pies. Luego acaricia el empeine desde los dedos al tobillo, también la planta. Repítelo varias veces.
  • Barriguita: esta zona la empiezas a masajear una vez que le haya caído el cordón. Estos masajes además de relajarle también le ayudarán a hacer la digestión y le aliviarán los cólicos del lactante. Acaríciale toda la zona y si lo que quieres es facilitarle la expulsión de los gases presiónale con una mano extendida la zona de debajo del obligo y ve rotando en el sentido de las agujas del reloj.
  • Espalda:  sujeta al bebé contra tu pecho y masajéale la espalda y las nalgas. A partir de las 6 semanas ya podrás realizar este ejercicio dejándole boca abajo en una superficie plana, esto le ayudará a reforzar la musculatura del cuello.

Después del masaje proporciona a tu bebé un momento de relajación, crea un entorno agradable, tranquilo y con luz tenue. También puedes cantarle alguna canción para dormir, escuchar tu voz le relajará mucho. Según los expertos después de una semana empezarás a notar los resultados

DUDAS

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