Parto

¿Cuáles son las diferencias entre el parto vaginal y el natural?

Cuando hablamos de parto seguro que has oído utilizar estos dos conceptos de manera muy similar. Sin embargo, no es lo mismo un parto natural que uno normal. Por esta razón, y para aclarar dudas vamos a explicar las diferencias entre un parto vaginal y natural. De esta manera, no volverás a confundirlos nunca más.

¿En qué se diferencia el parto vaginal del natural?

Romaset|| Shutterstock

¿Son iguales un parto vaginal y un parto natural?

La diferencia entre un parto natural y uno normal es la intervención médica. Se dice que un parto es natural cuando la intervención de los médicos queda reducida al mínimo. Se trata de un parto vaginal limpio, sin necesidad usar fórceps en el parto, ventosa u otros elementos. Este parto se produce solamente gracias a las contracciones de la madre y de las bebé sin necesidad tampoco de inducción.

Un parto vaginal puede ser natural o no. Dependiendo del grado de intervención médica que se obtenga. Por ejemplo, una mujer puede dar a luz de manera vaginal, pero necesitar de la ayuda de instrumentaría médica o ciertos medicamentos como la anestesia epidural. Entonces, estamos hablando de un parto vaginal asistido o no, pero no de un parto natural.



En cuanto al parto normal se dice de aquel que se produce con normalidad entre la semana 37 y 42 del embarazo sin riesgos para la madre ni para el bebé. No se consideran, por ejemplo, partos normales los múltiples, los inducidos o los que se producen de manera prematura durante la semana 35 de gestación.

Una de las diferencias entre el parto natural y el parto vaginal es que en el primero la mujer da a luz de manera vaginal a partir de la semana 37 de embarazo y en el que se permite que la naturaleza siga su curso de manera vigilada, pero con la mínima intervención médica.

Proceso del parto natural

DenisNata || Shutterstock

¿Qué circunstancias requiere un parto natural?

Para que un parto pueda considerarse como natural es necesario que todo vaya correctamente durante el embarazo. Aunque esto no es una garantía de que finalmente puedas tener un parto natural.

Los partos respetados cada vez son más exigidos por las mujeres embarazadas que encuentran en muchos centros el apoyo que necesitan para lograr un parto natural. Si deseas intentar esta opción y que todo transcurra de manera natural y sin ayuda médica es importante que:

  • Una preparación psicológica y física previa para afrontar el parto natural.
  • Intimidad, respeto y tranquilidad. Tu cabeza ha de estar centrada en lo que está sucediendo de tu cuerpo y no en la gente que tienes a tu alrededor. Cuanto más tranquila sea la estancia y más confianza te aporten las personas elegidas más probabilidades tendrás de un parto natural.
  • Libertad de movimientos. Muchos hospitales te tienden en una cama durante la dilatación del parto natural sin dejar moverte. Para que el parto natural se produzca necesitas una libertad que te permita levantarte, cambiar de postura si lo necesitas, ponerte de cuclillas, pasear, etc. Es más tú deberías poder elegir la postura más cómoda para parir que, normalmente, es mucho más adecuada que la que exigen los profesionales.
  • Mitigar el dolor de manera natural. Los ruidos, una mala ambientación, etc. no permiten a la mujer centrarse en el trabajo del parto. Si la embarazada está concentrada en su proceso de dar a luz su propio cuerpo generará endorfinas que le ayudarán a paliar el dolor de las contracciones. Algunos métodos naturales para conseguirlo están basados en duchas o baños de agua caliente, masajes en la zona lumbar, técnicas de relajación, etc.

No te olvides de que un parto natural es un alumbramiento sin intervención médica, lo que no significa que no exista una supervisión profesional del mismo ni una atención sanitaria.

Forgot your details?