Parto

¿En qué consiste el parto prolongado?

Cada parto es único. Ningún nacimiento es exactamente igual a otro. Sobre todo, en cuestión de duración. El parto prolongado, conocido también como falta de progreso y es aquel alumbramiento que tarda en producirse más de lo habitual. Esta definición lleva algunos matices que aclararemos a lo largo de este post. ¿Existen riesgos en el parto prolongado?

Causas del parto prolongado

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Definición de parto prologando

Se considera que un parto es prologado cuando dura más de 20 horas en el caso de las madres primerizas o 14 horas en el caso de las que ya han sido madres con anterioridad. En el embarazo pueden darse estas circunstancias por varias causas que conocerás a continuación.

Durante la primera fase del parto es cuando se suele prolongar este tiempo. Es decir, en el momento de la dilatación del útero de la mujer para dar a luz. Esta falta de progreso o parto prolongado resulta bastante agotador, pero rara vez produce consecuencias peligrosas tanto para la madre como para el bebé.

Lo que sí que es cierto es que esta clase de partos pueden derivar en una cesárea.

Causas del parto prolongado

Existen varios motivos por los que se pueda generar un parto prolongado. Los más habituales son:

  • Que el canal del parto de la mujer sea estrecho y la cabeza del bebé demasiado grande.
  • Que los nervios y la preocupación excesiva de la embarazada ralenticen este proceso de dilatación.
  • Que el niño no se encuentre bien colocado y eso traiga consigo un retraso en el alumbramiento.
  • El borrado excesivamente lento del cuello del útero.
  • Que la mujer tenga una pelvis demasiado pequeña y no se facilite el trabajo del parto.
  • Que las contracciones del útero no sean lo suficientemente fuertes como para ayudar a la dilatación.
  • Que la mujer haya tomado ciertos medicamentos que pudieran retrasar el parto.

Cuando el equipo médico se enfrenta a un parto prolongado tiene varias opciones o esperar a que la mujer consiga dilatar lo suficiente para dar a luz o practicar un parto por cesárea, pero dependerá de la opinión del especialista.



En el primero de los casos suelen recomendar a las embarazadas que caminen, cambien de postura o se den un baño caliente.

En ocasiones puntuales se puede tomar la decisión de recurrir al empleo de fórceps o de lo que se conoce como extractor de vacío o ventosa. En concreto, se optará por esta alternativa cuando aparezcan complicaciones que requieran una rápida actuación en pro del bebé o de su madre.

¿Qué es más recomendable el uso de fórceps o de ventosas en el parto?

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Riesgos del parto prolongado

Las consecuencias del parto prolongado o estacionado no suelen derivar en complicaciones demasiado peligrosas para la madre o para el bebé. Como mucho que se te tenga que practicar una cesárea. No obstante, el fallo en el proceso de dilatación y el estancamiento del bebé en el cuello del útero suelen producir agotamiento en la madre y sufrimiento fetal.

Este sufrimiento fetal sí que puede acarrear serias consecuencias para el bebé. Cuando a un recién nacido le falta el oxígeno o sufre presión excesiva en el cráneo, se produce la muerte de un gran número de neuronas, y eso tiene consecuencias muy graves. Los bebés son sufrimiento fetal tienen un alto riesgo de padecer trastornos metabólicos, trastornos cognitivos, parálisis cerebral y anomalías cardíacas, entre otros. Estas enfermedades son el resultado de reducción de la oxigenación de los órganos vitales.

Por estos motivos, hoy día no se permite que los partos se alarguen demasiado y rápidamente se toman otras medidas que permitan que el bebé nazca sano sin demasiado esfuerzo para la madre. En este sentido, puedes estar tranquila porque ningún médico dejará que ni tu ni tu bebé corráis el riesgo de un parto prolongado.

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